martes, 11 de septiembre de 2007

El flequillo loco quiere bailar...

El abondono de las Yasmin hizo estragos. La frente poblada de granos,
hipersensibilidad y una necesidad desenfrenada por comer dulces son algunas de las consecuencias que los períodos de ovulación tienen en mí. Ni que hablar de lo que puede sucederle a las personas que me rodean...
Chispita y Gigio no se resistieron, y en la imagen vemos que -tras una larga noche de llanto y delirios místicos- ni mis familiares pueden decir que no. ¿Cuánto más aguantarán las que quedan?

Anita: vos estás salvada. La distancia es un impedimento para el accionar de la tijereta asesina.

2 comentarios:

Anita anota dijo...

Ya me imagino a Gerardo Cotelo (papa de Jesica) con un fleco loco!
Menos mal que estoy a miles de kilometros!

Gaby dijo...

Aléjense de Jessica!!! A mí no me agarrás perra! Igual ya me voy a hacer un corte loco!